Sábado, 08 de Agosto de 2020
Actualidad Camargo

CUATRO RESPIRADORES Y DOS MONITORES MULTIPRAMÉTRICOS

Camargo se une en campaña y compra equipos para covid

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Camargo se une en campaña y compra equipos para covid
De los Cintis

Lo que comenzó como una campaña de recolección de frazadas y colchones para los albergues municipales de Camargo terminó comprando respiradores y monitores multiparamétricos para enfrentar al coronavirus.

La movilización de un grupo de personas encabezadas por dos sacerdotes de la parroquia Santiago Apóstol y la radio Río Sol empezó con el lema “Camargo, siempre unidos” y nadie se imaginó que la unidad llegaría a ser tan fuerte que del aporte de diez colchones, más de 30 frazadas y alimentos se pasaron a recaudar 100 mil bolivianos. ¿Redondos? Sí, señor.

Este acto de solidaridad en el que se involucraron absolutamente todos, incluso aquellos que están lejos de la tierra cinteña, estuvo cargado de mucha fe en Dios.

La cruzada inició recogiendo frazadas, colchones y alimentos, recuerda Robert Serrano, director de radio Río Sol, pero después hubo voces que pidieron que la campaña se extendiera y se pasara a recolectar dinero para comprar equipamiento.

Los aportes fueron sumándose de a peso y en un determinado momento se alcanzó los Bs 50.000, cuenta Manuel Serrano, periodista de radio Río Sol.

Fue entonces que el padre Franklin Llanos apareció con un Cristo crucificado en ese medio de comunicación y la primera idea que se les ocurrió a los periodistas fue “negociarlo”, dice Manuel.

Pero, el sacerdote les planteó un reto: llegar a los Bs 65.000, el crucifijo se quedaría en la radio. “Entonces, para la radio ha sido ese reto también”, afirma Manuel.


Sin embargo, los periodistas no dejaron que el crucifijo regresara a la parroquia Santiago Apóstol y lo que hicieron fue ponerle un nombre: El Cristo de la Solidaridad. “Ya está así bendecido”, agrega Manuel.

La campaña se fue intensificando y aquello también significó que había que redoblar esfuerzos y acrecentar la fe.

“Nosotros nos hemos sentido rodeados de monaguillos llevando adelante la campaña. ‘Padre no se olvide de la oración, padre hay que rezar, padre la bendición’”, cuenta el sacerdote Franklin Llanos al destacar el trabajo de niños y adolescentes que estuvieron recorriendo las casas con los sacerdotes.

“Ha sido para nosotros un momento de evangelización, de encuentro con el Señor, de encuentro son sus mismas familias en sus hogares”, rememora Llanos para después aclarar que el compromiso de la gente no solo consistió en dar dinero. “En algún lugar solíamos llegar y la gente no tenía dinero para dar, pero sí nos alcanzaba un vasito de refresco, una frutita nos daban, porque a veces era muy cansador los movimientos que hacíamos. Íbamos a todo lugar y normalmente almorzábamos cuatro o cinco de la tarde, cuando ya se calmaba casi todo”, narra el sacerdote.

Sin habérselo propuesto, sorpresivamente, la campaña saltó a una comunidad campesina y no por acción de los líderes de la cruzada sino por reacción voluntaria de los vecinos de Malcastaca.

Llamaron a la radio Río Sol y pidieron que un sacerdote los visitara, pues la comunidad quería sumarse a la campaña. ¿Con qué o con cuánto? Era una incógnita.

“Nos fuimos para allá con Juan y Alex”, dice Llanos y en Malcastaca se encontraron con dirigentes y algunos comunarios que les estaban esperando guardando la distancia física y con sus implementos de bioseguridad.

“Ha sido muy bonito, ellos igual muy emocionados nos acogieron ahí en el templo, hemos rezado con ellos, hemos conversado”, manifiesta el sacerdote.

Luego, la comunidad entregó al padre Bs 4.000, que era todo el aporte de Malcastaca, pero en ese instante alguna gente que estaba ahí otra vez dio más dinero a título personal.

Para cerrar ese emotivo encuentro, la comunidad les invitó a compartir “una poderosa comidita” de la que todos compartieron. “Ha sido un momento muy bonito”, recalca Llanos.

Finalmente, decidieron ponerle un límite a la campaña. En el último día, la cifra arrojó 91.000 bolivianos, pero había donaciones en producto, entre ellas, muchas botellas de vino y singani, ¡Cuándo no!

Entonces, se decidió vender y subastar todo para monetizar esos aportes y se llegó a 99.460. ¡Por fin!, todo había terminado, dice Manuel

Pero no fue así. La gente llamó a la radio y pidió que se llegara a los 100 mil. Querían que la cifra fuera redonda y empezaron a llegar las donaciones en montos menores hasta alcanzar la meta y no se recibió un solo peso más.

Ahora con ese dinero, los promotores de la campaña compraron tres respiradores y un monitor multiparamétrico además de 184 pruebas rápidas. A esto, una persona anónima se sumó con la donación de un respirador y un monitor multiparamétrico, asegura Robert Serrano.

En resumen, la campaña “Camargo, siempre unidos” logró cuatro respiradores, dos monitores multiparamétricos y 184 pruebas rápidas.

El grupo

El grupo que lideró la campaña estuvo compuesto por los padres Franklin Llanos e Iván Segarra; los periodistas Robert Serrano, Manuel Serrano y Juan Barrios, y la concejala Julia Mancilla.

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