UN VILLABECINO QUE DEJÓ PROFUNDA HUELLA EN TARIJA
Remembranzas para un grande: El profesor Luis Achá Martínez
“Me trataste con dulzura, con paciencia solo tu” -dedique este verso en “La Culpable” a un amor juvenil, pero con el tiempo y desvanecido este sentimiento, mi locura se convirtió en vivir, mi hogar, mi familia, porqué nadie me trató con mayor paciencia y dulzura que la vida- Esta confesión me hizo el Prof. Luis Achá Martínez, un domingo de carnaval del año 2015 en mi refugio bohemio, bajo la fresca sombra del limonero del patio de mi vieja casa de Villa Abecia, mientras sus hermanos Carlos con el acordeón, Franz con la guitarra y su sobrino Juan Carlos “Chueco” golpeando el bombo, desgranaban deliciosas cuecas y bailecitos.
Y sin duda que debió ser así, Dn. Luis vivió “con el alma y él candor, que me brota del corazón” como le cantó a Padcaya o la dulce nostalgia de volver al pago “bajando la cuesta y Sama y llegar donde de mi mama, la chapaquita que adoro yo”, fragmentos que engalanan la exquisitez de letra y música de sus inspiraciones.
La paciencia de la vida llegó a su fin, se marchó dejándonos sus inmortales cuecas y en lo personal, atesoro sus travesuras de pantalón corto y honda al cuello que me relatara, junto a sus amigos de infancia Weimar Ríos (+) y Simón (michi) Rodríguez (+) durante sus años de escolino en su natal Villa Abecia.
Hace algunos años se nos fue el Prof. Luis Acha Martínez, la culpable está absuelta y con esa libertad, seguirá por siempre agitando pañuelos cuando de cantar y bailar una buena cueca se trate.
