VILLA ABECIA LLORÓ SU PARTIDA
Se fue don Weymar, el hombre que se apasionó por respetar la tierra produciendo de manera orgánica
Un hombre comprometido con la producción orgánica y el apoyo permanente a su pueblo Villa Abecia dejó de existir el miércoles 21 de enero de 2026. Se trata de don Weymar Ríos Cavero, que a los 84 años dejó un legado: revalorizar lo nuestro.
Así fue Weymar, que desde niño abrazó la tradición de su padre y abuelo en la viña, produciendo las vides bajo la atenta mirada de los cerros colorados y de los radiantes soles, que arrancan más de una gota de sudor a los primeros esfuerzos de hombres y mujeres viñeteros.
Las muestras de dolor se extendieron a lo largo del Cañón Colorado de Cinti y su eco se formó a los cerros más altos de su municipio Villa Abecia, como muestra del enorme amor que le tenía a su tierra.
Se destacó como productor de uva y quedó catalogado como uno de los más fervientes productores orgánicos de vinos y singanis que, cuando escuchó hablar por primera vez de la Denominación de Origen, no dudó en ser el hombre que llevaría el estandarte divulgando la necesidad de revalorizar lo nuestro.
Manuel Baptista Daroca, de la Bodega Cepas de mi Abuelo, no dudó en afirmar en su cuenta de Facebook: Hoy despedimos a uno de los fundadores de nuestra Denominación de Origen, un hombre que creyó profundamente en el valor de nuestra tierra y de nuestra gente.
Su esposa, Delina Pool viuda de Ríos, contó que Weymar se caracterizaba por “trabajar respetando la tierra y al producto mismo”.
Su hija Katherine definió a su padre como un hombre “comprometido con su pueblo. Eso sí, siempre ha expresado su cariño por Villa Abecia. Muy impulsado a desarrollar productos orgánicos. Como él siempre decía: es la mejor forma de respetar la tierra, de respetar lo que nos da la naturaleza. No utilizaba químicos ni conservantes en la producción de vid y de los vinos”
CON EL PUEBLO
Su viña y su bodega fueron expresiones de amor a la tierra y su predisposición, la manifestación para cooperar a su pueblo en lo que fuera necesario.
Miguel Gorena, responsable de Comunicación y Cultura de la Alcaldía de Villa Abecia, dijo que don “Weymitar”, como lo llamaba, “no tenía flojera para enseñarnos a locales y visitantes lo que más amaba: la vitivinicultura”.
FUE ALCALDE
En la década del 70, fue alcalde de Villa Abecia durante el gobierno del general Hugo Bánzer Suárez y una de sus obras fue dotar de agua potable al pueblo de Villa Abecia, instalando un sistema de tuberías que no había hasta ese tiempo.
DE REGRESO
Weymar Ríos Cavero nació el 8 de julio de 1941 y murió el 21 de enero de 2026.
Trabajó en Cochabamba, por ejemplo, administrando una granja de conejos angora. “Siempre ha estado relacionado con la naturaleza”, dijo Katherine al destacar que otra de sus grandes pasiones era la mecánica que aprendió de manera autodidacta.
Luego de trabajar en Oruro y Cochabamba, regresó a Villa Abecia para establecerse de manera definitiva entre los años 2006 y 2027.
Fueron casi 20 años de trabajo continuo en la viña y la bodega, que se convirtió en un “legado que nos compromete a seguir cuidando y fortaleciendo: la Denominación de Origen que él ayudó a construir”, sostuvo Baptista.


